Carta del Presidente

Buenos Aires, Junio de 2010.-

 

A todos nuestros distinguidos Miembros

Este año tiene para ALADA una significación muy importante, ya que estamos cumpliendo nuestro primer cincuentenario. Es por ello que me ha parecido adecuado hacerles llegar esta Carta que, como es sabido, la envío solamente en situaciones especiales.

No es habitual que instituciones académicas como la nuestra, que no se sostienen con apoyos oficiales ni subsidios de índole alguna, puedan llegar en plena lozanía y con actividad permanente de alto nivel, a esta madurez de los 50 años, que en nuestro caso se caracteriza, además, por acciones constantes y con varios destacados proyectos en su haber. Las Jornadas anuales; los Congresos realizados y el celebratorio que tendremos en noviembre próximo; nuestras publicaciones, que comenzadas en 1994 ya llegan a 21 libros y que serán 23 al final del corriente año; los cursos dictados y en programación; nuestra presencia en los foros de OACI y de la CLAC; la extensión de nuestras actividades principales más allá de la región latinoamericana y la cotidiana relación con nuestros Miembros y otras instituciones y personas de todo el mundo, han colocado a nuestra Asociación en el nivel más alto de prestigio académico en el ámbito aeronáutico.

Venimos de celebrar nuestras XXXIVas. Jornadas Latino Americanas de Derecho Aeronáutico y Espacial, que – en su manifestación anual desde 1988 – tuvieron asimismo el carácter de ser la primera de las celebraciones del cincuentenario. Y estas Jornadas, aparte de resultar nuestra tercera manifestación académica en el continente europeo, tuvieron lugar en la bella isla de Cerdeña, acogidas por la cinco veces centenaria Universidad de Sassari, en una perfecta organización conjunta con las Universidades de Téramo y “Magna Graecia” de Catanzaro.- Fue un magnífico comienzo del cincuentenario, por razones que muy brevemente estimo necesario mencionar.

La primera de ellas es la académica propiamente dicha, en tanto en cuanto se expusieron y se debatieron algunos de los temas más importantes y actuales del mundo aerojurídico, de la mayoría de los cuales se aprobaron significativas conclusiones, que ya pertenecen a la evolución doctrinaria del Derecho Aeronáutico y Espacial.

La segunda razón se vincula con la participación de las más prestigiosas Casas de Altos Estudios italianas, a través de los destacados catedráticos de la materia que, en ellas, enseñan nuestra especialidad. Tuvimos a los Pofesores Rita Tranquilli-Leali, Michele Comenale Pinto, Guido Camarda, Leopoldo Tullio, Massimo Deiana, Francesco Morandi, Vincenzo Francheschelli, Stefano Zunarelli, Umberto La Torre, Elisabetta Rosafio, Laura Masala, Mauro Casanova, Massimiliano Piras, Barbara Cossu y en sus personas, a las Universidades de Sassari, de Téramo, “Magna Graecia” de Catanzaro, de Bolonia, de Roma, de Milán, de Cagliari, de Génova, de Palermo… Todos ellos son los dignos sucesores de quienes ya están en el Olimpo de nuestra materia: Antonio Ambrosini, Michele Fragali, Salvatore Cacopardo, Amedeo Giannini, Francesco Maria Dominedó, Antonio Lefebvre D’Ovidio, Gabriele Pescatore, Gustavo Romanelli y muchos más, que dieron sustancia propia al Derecho Aeronáutico italiano y con ello, al del mundo entero. Aquellas presencias físicas y las espirituales en el recuerdo de estos últimos, dieron relieve especial a estas Jornadas y contribuyeron a que las mismas hayan sido un hito memorable en la historia de nuestra entidad.

La generosidad de los anfitriones y su gran calidez personal fue otra de las razones que hicieron de estas Jornadas un excelente comienzo de celebraciones por nuestros primeros 50 años de vida. Ambas cualidades son innatas en el espíritu italiano, si bien su manifestación en este caso, tuvo un nivel, si cabe, mayor que el habitual, porque se concretó en una convivencia de varios días en la que se entrelazó el diálogo intelectual con las simpatías personales. Y esto produjo un resultado excepcional. Creo no exagerar si afirmo que la cultura jurídica italiana, que es la más antigua del mundo occidental, se puso de manifiesto en Sassari en su mejor expresión, unida al respeto y simpatía hacia el mundo aerojurídico latino americano. Fueron expresiones de auténtico sentido caballeresco, en el que alientan los mejores sentimientos fraternales del Hombre y de la Humanidad.

Una cuarta y última razón se deriva de todo lo anterior y es la convicción de que a través de ALADA y de estas Jornadas hemos afirmado un auténtico puente académico entre Italia y América Latina, el que debemos comprometernos todos a transitar de manera permanente, para beneficio del desarrollo y promoción del Derecho Aeronáutico y Espacial a ambos lados del Atlántico. La conjunción de relatores de ambos continentes en la mayoría de los temas expuestos y debatidos fue, además, un éxito por su resultado, que en cierto modo nos marca un diseño futuro de discusiones doctrinarias.

El éxito de las Jornadas de Sassari nos motiva para prodigarnos en el esfuerzo de las restantes celebraciones, entre ellas alguna en Uruguay y nuestro Congreso Internacional del próximo noviembre, cuya fecha coincide con los 50 años de la fundación de ALADA y que tendrá lugar en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, el mismo sitio donde un importante grupo de juristas concretó esa fundación. Es, sin duda, un símbolo significativo, pero es más que eso: la evidencia de una vida académica que los visionarios de 1960 supieron intuir y que se concretó y afianzó a lo largo de medio siglo. Medio siglo de luchas y de ingentes esfuerzos en el convencimiento de que el Derecho Aeronáutico y el Derecho Espacial y el mismo sector al que dan marco legal, son expresiones características del mundo jurídico contemporáneo y que merece la pena trabajar en su promoción y desarrollo.

Para quienes tenemos alguna responsabilidad en la vida de ALADA no cabe sino persistir en la tarea, sin desmayos. Debemos continuar y sostener vigorosamente el esfuerzo ya realizado en medio siglo, para que los próximos 50 años eleven, si cabe, el prestigio de nuestra Asociación.

Esperamos dar la bienvenida a todos nuestros Miembros el 15 de noviembre próximo en la Universidad argentina más importante, que por Resolución No. 380 de su Consejo Superior decidió auspiciar nuestro Congreso. Y todos unidos celebrar entonces este cincuentenario, cuyo aspecto más sugerente reside, quizá, en encontrarnos llenos de interesantes proyectos comunes que irán jalonando el futuro segundo medio siglo de vida académica. De ese modo, sin duda, cumpliremos con el sueño que tuvimos todos los fundadores aquel 18 de noviembre de 1960.

Reciban todos mis mejores y cordiales saludos.

Dr. MARIO O. FOLCHI