PROYECTO DE CODIGO AERONAUTICO LATINO AMERICANO

(Versión 1985)

 

TITULO I

DISPOSICIONES PRELIMINARES

Art. 1.- El presente Código regirá la Aeronáutica Civil en el territorio de los Estados Signatarios. Se entiende por Aeronáutica Civil el conjunto de actividades vinculadas con el empleo de aeronaves civiles. Las aeronaves del Estado estarán comprendidas en las disposiciones de este Código, solamente cuando normas expresas así lo determinen.

 

Art. 2.- Si alguna cuestión no estuviese prevista por este Código se resolverá por aplicación de las leyes aeronáuticas y reglamentos complementarios correspondientes al Estado Signatario del Tribunal de la causa, por los usos y costumbres aeronáuticos y por las leyes análogas de este Estado. Si aún la solución fuese dudosa, se recurrirá a los principios generales del derecho aeronáutico; y, finalmente, a los principios generales del derecho común, teniéndose en especial consideración en todos los supuestos del presente artículo, las circunstancias del caso.

 

Art. 3.- El conocimiento y decisión de las causas que versen sobre las materias objeto del presente Código, será la jurisdicción y competencia de los Tribunales de los Estados Signatarios de conformidad con lo que establezcan sus respectivas leyes de organización y procedimientos judiciales.

 

Art. 4.- Los hechos ocurridos, los actos realizados y los delitos cometidos en una aeronave civil matriculada en un Estado Signatario, sobre territorio de otro Estado parte, serán regidos por las leyes del Estado de matriculación y juzgados por sus Tribunales. Cuando tales hechos, actos o delitos infringieren normas de seguridad pública de la aeronavegación y fiscales de un Estado Signatario sobrevolado, su conocimiento será la jurisdicción y competencia de ese Estado.

 

Art. 5.- El conocimiento y decisión de las causas que versen sobre los delitos de que trata el Capítulo II del Título “De los delitos y de las penas”, corresponderá a los Tribunales del Estado Signatario del lugar del primer aterrizaje previsto, en el itinerario inmediato al lugar de su comisión.

 

Art. 6.- El conocimiento y decisión de las controversias que versen sobre las indemnizaciones y/o remuneraciones a que se refiera el Título “Del Socorro” cuando el auxilio haya sido prestado en lugar donde ningún Estado ejerza soberanía, corresponderá a los Tribunales del país de matrícula de la aeronave que presta el socorro o a sus similares de la aeronave socorrida. Pero iniciada que sea la acción ante uno de ellos se pierde el derecho de intentarla ante el otro, haya o no decisión definitiva en el primero.

 

 

TITULO II

DE LA CICULACION AEREA

Art. 7.- De las autoridades aeronáuticas de los Estados Signatarios regularán el tránsito seguro y ordenado de las aeronaves civiles y de Estado, mediante normas de circulación aérea.

El Tránsito de las aeronaves civiles en misión no comercial será libre, siempre que respeten las disposiciones de este Código.

 

Art. 8.- Nadie podrá, en razón de un derecho de propiedad, oponerse al paso de una aeronave efectuado de acuerdo a las normas vigentes. Sin embargo, si le produjere daño, tendrá derecho a indemnización.

 

Art. 9.-  Los Estados Signatarios notificarán, a la mayor brevedad posible, a los demás Estados parte, así como a la OACI las zonas de tránsito aéreo prohibidas o restringidas.

 

Art. 10.- Los Estados Signatarios deberán cumplir las normas internacionales de facilitación y evitar todo retardo innecesario a aeronaves que vuelen entre sus territorios, así como sus tripulantes, pasajeros, correo y carga.

 

Art. 11.- Los ]Estados Signatarios se comprometen a colaborar entre sí a fin de garantizar la publicación de mapas y cartas aeronáuticas de sus respectivos territorios.

 

Art. 12 .- Las aeronaves matriculadas en los Estados Signatarios que transiten entre sus territorio, deberán estar quipadas con sistemas adecuados de comunicación.

 

Art. 13.- La aeronavegación dentro o a través de las fronteras de cada Estado Signatario, debe efectuarse en las condiciones y por las aerovías fijadas por sus autoridades aeronáuticas, de manera uniforme para las aeronaves matriculadas de los Estados Signatarios.

 

Art. 14.- Los vuelos internacionales sólo podrán efectuarse despegando de o aterrizando en aeropuertos internacionales expresamente designados a tal fin por cada Estado Signatario, donde se cumplirán las formalidades de fiscalización que en cada caso corresponda.

 

Art. 15.- Las aeronaves en misión no comercial y las sanitarias podrán ser dispensadas de la obligación que prescribe el artículo anterior, mediante previa autorización o aviso, según la urgencia que el caso requiera.

 

Art. 16.- Excepto en caso de fuerza mayor o en que mediare la autorización a que se refiere el artículo anterior, si una aeronave de un Estado Signatario aterrizare violando la obligación que establece el artículo 13, deberá observarse el siguiente procedimiento:

1)Tratándose de aeródromos o propietarios de carácter privado, su propietario y el comandante de la aeronave deben comunicar el aterrizaje a la autoridad más próxima, con especificación de la matrícula de la aeronave y el nombre y domicilio del explotador y del comandante de la misma. Este último no podrá desplazar la aeronave hasta tanto no haya sido autorizado a hacerlo por la autoridad competente. En este último caso, el propietario del aeródromo o del inmueble no podrá impedir la continuación del vuelo.

2) Tratándose de un aeródromo o zona bajo jurisdicción militar, regirán las mismas obligaciones establecidas en el inciso anterior, sin prejuicio de las verificaciones que por razones de seguridad entiendan necesario efectuar las autoridades militares respecto de las aeronaves y de las personas o cosas transportadas.

 

Art. 17.- Ninguna aeronave podrá circular por el espacio aéreo de los Estados Signatarios u operar en ellos sin reunir los recaudos siguientes:

1) Tener marcas de nacionalidad y matrícula correspondientes al Estado de su inscripción.

2) Llevar la documentación que establezcan las normas internacionales vigentes y la reglamentación respectiva.

 

Art. 18.- El transporte aéreo de cosas que impliquen peligro para la seguridad del vuelo, deberá realizarse únicamente con arreglo a las normas internacionales que rigen dicho transporte.

 

TITULO III

DE LA INFRAESTRUCTURA

Art. 19.- La infraestructura aeronáutica comprende a todas las instalaciones y servicios destinados a permitir, facilitar y asegurar las operaciones aeronáuticas, cualquiera sea el lugar donde se hallen ubicados, incluídos por extensión los servicios originados en el espacio exterior, que cumplan con tales finalidades.

 

Art. 20.- Los aeródromos son públicos, privados y militares.

Son públicos los aeródromos de los Estados Signatarios habilitados para el uso público por la autoridad competente en cada uno de ellos.

Son privados los aeródromos destinados al uso particular, de conformidad con las leyes y reglamentos del Estado Signatario en el que se encuentran.

Son militares los aeródromos destinados exclusivamente a fines militares, rigiéndose por sus propios reglamentos, salvo disposición expresa en contrario de este Código o de las leyes pertinentes.

 

Art. 21.- Todo aeródromo designado por los Estados Signatarios como punto de entrada o de salida, donde se proporcionen servicios o se cumplan formalidades de aduana, migración, sanidad pública y otros, se denominan aeropuertos internacionales.

 

Art. 22.- Los Estados Signatarios, de acuerdo a sus posibilidades, deberán establecer aeropuertos internacionales y proveer ayudas para la aeronavegación que faciliten el tránsito aéreo internacional, uniformado en todo lo posible los procedimientos que rijan su funcionamiento.

 

Art. 23.- Por servicios de protección y ordenamiento de vuelos, se entienden los de control de tránsito aéreo, las radiocomunicaciones aeronáuticas, la información meteorológica, el balizamiento, los de búsqueda, asistencia y salvamento de aeronaves, los de apoyo y facilidades a la aeronavegación y cualquier otro necesario para la seguridad y eficiencia de la navegación aérea, que determinen los Estados Signatarios.

 

Art. 24.- Los organismos creados por los Estados Signatarios para cumplimentar los servicios previstos en el artículo anterior, prestarán los mismos a requerimiento de los comandantes de aeronaves o de otros organismos de tránsito aéreo y de las autoridades u órganos técnicos aeronáuticos facultados para solicitarlos. Los servicios se prestarán de acuerdo con las leyes y recomendaciones que cada Estados Signatarios dicte al efecto, teniendo en cuenta asimismo, lo establecido por el Convenio de Chicago de 1944 y sus anexos.

 

TITULO IV

DE LAS AERONAVES

 

CAPITULO I

DEFINICION Y CLASIFICACION

 

Art. 25.- La aeronave es todo vehículo destinado a desplazarse en el espacio aéreo en el que se sustenta por reacción del aire con independencia del suelo y apto para el traslado de personas y cosas.

 

Art. 26.- Las aeronaves son civiles o de Estado. Son aeronaves de Estado las destinadas al servicio del poder Público. Las demás aeronaves son privadas, aunque pertenezcan al Estado.

 

CAPITULO II

DEL REGISTRO DE AERONAVES

 

Art. 27.- Las aeronaves deberán ser matriculadas en un Registro organizado y sostenido por cada uno de los Estados Signatarios. Los motores de aeronaves podrán ser inscriptos en dichos Registros así como también las aeronaves en construcción.

La autoridad competente en cada Estado determinará las especificaciones que debe contener la inscripción de las aeronaves y el procedimiento para su registro y cancelación.

 

Art. 28 Podrá inscribirse de manera provisoria a nombre del comprador, y sujeta a las restricciones del respectivo contrato, toda aeronave adquirida mediante un contrato de compraventa, sometido a condición o a crédito, u otros contratos celebrados en un Estado Signatario o en el extranjero, por los cuales el vendedor se reserva el título de propiedad de la aeronave hasta el pago total del precio de venta o hasta el cumplimiento de la respectiva condición, Para ello se requiere que:

1) El contrato se ajuste a la legislación del país de procedencia de la aeronave y se lo inscriba en el Registro de Aeronaves.

2) El contrato se formalice mientras la aeronave no posea matrícula del Estado en que se pretende inscribir.

3) Se llenen los recaudos exigidos por las leyes nacionales para ser propietario de una aeronave.

 

Art. 29.- Si dos o más Estados constituyen organismos conjuntos de trasporte aéreo, podrán establecer un régimen de matrícula común de las aeronaves, de conformidad con lo establecido con el Consejo de la OACI.

 

Art. 30.- En el Registro se inscribirán:

1) Todo documento, acto, contrato o resolución que acredite la propiedad de la aeronave, la transfiera, modifique o extinga.

2) Los derechos de garantía que afecten la aeronave y motores así como los créditos privilegiados.

3) Los embargos e interdicciones y toda medida precautoria que recaigan sobre la aeronave y los motores, o se decreten sobre ellos.

4) Los contratos de utilización de aeronaves.

5) Los seguros obligatorios previstos en el Título XIII.

6) Las matrículas con las especificaciones adecuadas para individualizar las aeronaves y sus certificados de aeronavegabilidad.

7) La cancelación de la matrícula, la inutilización o pérdida de las aeronaves y las modificaciones sustanciales que se hagan en ellas.

8) El estatuto o contrato social o sus modificaciones, así como el nombre y domicilio de los directores o administradores y mandatarios de las sociedades propietarias de aeronaves que se inscriben en el registro.

9) Los contratos de construcción de aeronaves y sus modificaciones.

10) En general, cualquier otro hecho o acto jurídico que pueda alterar o se vincule con la situación jurídica de la aeronave y que así lo disponga la reglamentación administrativa del Estado Signatario.

 

Art. 31.- Los Registros de aeronaves serán públicos. Todo interesado podrá obtener copia autenticada de las anotaciones de dichos Registros, solicitándolas a la autoridad encargada de los mismos.

 

 

CAPITULO III

DE LA INSCRIPCION, NACIONALIDAD Y MATRICULACION

 

Art. 32.- La inscripción de las aeronaves en el registro de un Estado Signatario les otorga su nacionalidad y matrícula, quedando sometidas a su jurisdicción y produciendo, además, la cancelación de toda inscripción anterior vigente en otro Estado Signatario, sin prejuicio de la validez de los efectos jurídicos con relación a las obligaciones contraídas antes del cambio de nacionalidad por el propietario o explotador anterior.

 

Art. 33.- La inscripción de una aeronave quedará cancelada en los siguientes casos:

1) Cuando la aeronave fuera inscripta en el país distinto al de su inscripción anterior.

2) Cuando su propietario dejare de reunir los requisitos que la Ley del Estado de inscripción establece para ser propietario.

3) Cuando la aeronave fuera desarmada, averiada o destruída en forma tal que quede totalmente inutilizada.

4) Cuando hubiere sido declarada perdida de conformidad con la ley.

5) En los casos de mandato judicial.

La cancelación se producirá sin perjuicio de la validez de los actor jurídicos realizados con anterioridad.

 

Art. 34.- Las aeronaves deberán ostentar en su exterior las marcas distintivas de nacionalidad y matriculación conforme con la reglamentación que cada Estado dicte al efecto.

 

Art. 35.- Las inscripciones efectuadas en los registros serán asentadas en el certificado de matriculación de la aeronave, conforme con la reglamentación del Estado Signatario del Registro de la aeronave.

 

 

CAPITULO IV

DE LOS TITULOS, MODIFICACIONES Y TRANSFERENCIAS

 

Art. 36.- Las aeronaves son bienes registrables.

 

Art. 37.- Todo acto jurídico relacionado con las aeronaves deberá contener los requisitos siguientes:

1) Signos distintivos con que se hubiere individualizado la aeronave de conformidad con lo previsto en su Registro de inscripción.

2) Toda otra característica que ayude a la más perfecta identificación de la aeronave.

 

Art. 38.- La transferencia de dominio de las aeronaves, así como todo acto jurídico relacionado con las mismas previsto en el artículo 30, inciso 1, 2, 4 y 8, no producirá efectos contra terceros si no van seguidos de la inscripción en el Registro de Aeronaves del respectivo Estado Signatario.

 

 

CAPITULO V

DE LOS PRIVILEGIOS 

 

Art. 39.- Los privilegios establecidos en el presente Capítulo son preferidos a cualquier otro privilegio general o especial.

 

Art. 40.- El acreedor no podrá hacer valer su privilegio sobre la aeronave si no la hubiera inscripto en el Registro de Aeronaves dentro del plazo de tres meses, el que se contará a partir del término de las operaciones, actos o servicios que lo han originado.

 

Art. 41.- El privilegio se traslada de pleno derecho sobre los importes que sustituyen los bienes sobre los que recaiga, sea por indemnización, precio o cualquier otro concepto que permita la subrogación real.

 

Art. 42.- Los créditos privilegiados previstos en este Capítulo recaen sobre las aeronaves cuya explotación sera ejercida por el propietario o por quien tena la legítima disponibilidad, salvo los casos de apoderamiento ilícito o mala fe del acreedor.

 

Art. 43.- Tendrán privilegio sobre la aeronave:

1) Los créditos por gastos causídicos hechos en interés del acreedor hipotecario.

2) Los gastos extraordinarios indispensables para su conservación.

3) Los créditos por derechos de utilización de aeródromos o de los servicios accesorios o complementarios de la aeronavegación, limitándose al período de un año anterior a la fecha de reclamo del privilegio.

4) Los créditos provenientes de la búsqueda, asistencia y salvamento de aeronaves.

5) Los créditos por aprovisionamiento y reparaciones hechas fueras del país de matrícula, para continuar el vuelo.

6) Los emolumentos de tripulación por el último mes.

 

Art. 44.- Los créditos que se refieren a un mismo vuelo son privilegiados en el orden de prelación establecido en el presente Título. Cuando se trate de privilegios de igual categoría, los créditos se cobrarán a prorrata. Los créditos privilegiados del último vuelo son preferidos a los vuelos anteriores.

 

Art. 45.- Los privilegiados se ejercen sobre la aeronave, sus accesorios, sus motores y la indemnización del seguro. La carga y flete se verán afectados por ellos, sólo en el caso en que se haya beneficiado directamente con los gastos provenientes de la búsqueda, de la asistencia y del salvamento de la aeronave.

 

Art. 46.- Los privilegios se extinguen:

1) Por extinción de la obligación principal.

2) Por la expiración del plazo de un año desde la inscripción en el Registro, siempre que no medie renovación.

3) Por la venta judicial de la aeronave, después de satisfechos los créditos privilegiados de mejor grado inscriptos conforme al primer artículo de este Capítulo.

 

Art. 47.- Los privilegios sobre la carga se extinguen si la acción no se ejercita dentro de los quince días siguientes a su descarga y siempre que no haya pasado legítimamente a manos de terceros. El término empieza a correr desde el momento en que las operaciones estén terminadas. No es necesario inscribir este privilegio.

 

Art. 48.- Los Estados Signatarios deberán reconocer los privilegios constituidos conforme con las prescripciones del presente Capítulo, en todos los casos jurídicos que se realicen en sus respectivos territorios, sobre los cuales aquellos estén destinados a producir efectos.

 

 

CAPITULO VI

DE LA HIPOTECA AERONAUTICA

 

Art. 49.- Las aeronaves pueden hipotecarse en todo o en sus partes indivisas y aun cuando estén en construcción. También pueden hipotecarse los motores inscriptos en el Registro de Aeronaves. Ni las aeronaves ni sus motores son susceptibles de otro derecho de garantía.

No podrá ser hipotecada ni afectada como garantía real de ningún crédito, la aeronave inscripta provisoriamente de conformidad con el artículo 28 de este Código. Cuando sean hipotecados motores, el deudor deberá notificar al acreedor en qué aeronave serán instalados y el uso que se hará de ellos. La hipoteca de motores mantiene sus efectos aún cuando éstos se instalen en una aeronave hipotecada a distinto acreedor.

 

Art. 50.- La hipoteca deberá constituirse por instrumento público o privado debidamente autenticado e inscribirse en el Registro de Aeronaves. La inscripción confiere al acreedor un derecho de preferencia según el orden en que se ha efectuado.

El instrumento deberá constar con precisión:

1) El nombre y el domicilio de las partes contratantes.

2) La matrícula de la aeronave e inscripción del motor y de la aeronave en que se encuentra instalado o se efectuará su instalación.

3) Los seguros que cubren el bien hipotecado.

4) El monto del crédito, los intereses convenidos, el plazo del contrato y el lugar del pago.

Si la aeronave está en construcción, además de los recaudos de los incisos 1 y 4, se hará la transcripción del contrato y se indicará la etapa en que se halla la construcción, consignándose los datos de inscripción en la sección especial del Registro de Aeronaves.

 

Art. 51.- La hipoteca, salvo estipulación expresa en contrario, se extiende a las indemnizaciones debidas al propietario por daños sufridos por la aeronave y por los motores o aeronaves en construcción. Se extiende también a la indemnización del seguro por pérdida o avería, en el mismo supuesto del párrafo anterior. A los efectos establecidos en este artículo, los acreedores hipotecarios deberán notificar por acto auténtico a los aseguradores la existencia del gravámen hipotecario.

 

Art. 52.- En caso de instrucción o de inutilización de la aeronave o del motor, los acreedores hipotecarios pueden ejercer su derecho sobre los materiales y los efectos salvados o sobre su producido en caso de venta debidamente autorizada, salvo estipulación expresa en contrario.

 

Art. 53.- La hipoteca se extingue a los diez años de la fecha de su inscripción, si ésta no fuera renovada.

 

Art. 54.- La hipoteca debidamente constituida toma grado inmediatamente  después de los créditos privilegiados establecidos en este Código. Con excepción de estos, es preferida a cualquier otro crédito con privilegio general o especial.

 

 

CAPITULO VII

DEL EMBARGO DE AERONAVES

 

Art. 55.- Todas las aeronaves o motores inscriptos son susceptibles de embargo, con excepción de las aeronaves de Estado y los motores afectados a las mismas.

 

Art. 56.- La anotación del embargo en el Registro de Aeronaves, confiere a su titular la preferencia de ser pagado antes que cualquier otro acreedor, con excepción de los de mejor derecho.

 

Art. 57.- El embargo podrá decretarse con inmovilización de las aeronaves en los siguientes casos:

1) Cuando haya sido ordenado en virtud de una ejecución de sentencia.

2) Cuando se trate de un crédito acordado para la realización de un vuelo y aún cuando la aeronave esté lista para partir.

3) Cuando se trate de un crédito del vendedor de la aeronave por incumplimiento del contrato de compraventa.

 

 

CAPITULO VIII

DE LA DOCUMENTACION DE A BORDO

 

Art. 58.- Toda la aeronave de un Estado Signatario que se emplea en la navegación aérea internacional llevará los siguientes documentos de conformidad con las condiciones prescriptas por el presente Código.

1) el certificado de la matrícula

2) el certificado de aeronavegabilidad

3) las licencias apropiadas para cada miembro de tripulación

4) el diario de a bordo

5) si está provista de aparatos de telecomunicación, la licencia de los mismos.

6) si lleva pasajeros, una lista de sus nombres y de los lugares de embarco y de destino.

7) si transporta carga, un manifiesto y las declaraciones detalladas de la carga.

 

Art. 59.- Los Estados Signatarios aceptarán la validez de los certificados de aeronavegabilidad y de los certificados de competencia y de las licencias expedidas o validadas por el Estado Signatario en que está inscripta la aeronave, siempre que los requisitos bajo los cuales se expidieron o validaron, sean iguales o superiores a las normas mínimas que en su oportunidad aquellos establezcan.

 

 

 

TITULO V

PERSONAL AERONAUTICO

 

 

CAPITULO I

DISPOSICIONES GENERALES

 

Art. 60.- El personal aeronáutico está constituido por los miembros de la tripulación que realicen funciones a bordo y las personas que  desarrollan funciones técnicas concurrentes en la superficie tendientes a posibilitar le desarrollo del vuelo y el mantenimiento de la aeronave.

 

Art. 61.- El personal aeronáutico deberá contar con las licencias y los certificados de aptitud en vigencia, expedidos por autoridad competente del Estado de matriculación de la aeronave o de aquél en donde preste servicios.

 

 

 

CAPITULO II 

DEL COMANDANTE DE AERONAVE

 

Art. 62.- El piloto que, reuniendo las debidas condiciones técnico-legales, esté al mando de una aeronave que ostente la bandera de alguno de los Estados Signatarios en vuelo internacional entre dos o más de ellos, estará investido de las funciones de comandante.

 

Art. 63.- El comandante de la aeronave es el representante del explotador, a quien incumbe su designación; a falta de ella, se presume que el piloto al mando es el comandante de la  aeronave. En ausencia de éste o mediando imposibilidad para el cumplimiento de sus funciones y no habiendo explotador indicado sucesor, las mismas serán ejercidas por los demás miembros de la titulación, conforme al orden que fijen las reglamentaciones de los distintos Estados Signatarios. Dentro de cada categoría el orden de sucesión estará determinado por la jerarquía asignada a cada uno por el explotador.

 

Art. 64.- El nombre del comandante, los poderes especiales que le hayan sido conferidos y el orden de sucesión en el mando, en su caso deben constar en la documentación de a bordo. En el supuesto de que la persona llamada en el orden de sucesión para reemplazarlo no contara con el correspondiente titulo de piloto, estará obligada a recabar la colaboración de cualquiera de las personas de a boro que cuente con dicho título.

 

Art. 65.- Son obligaciones del comandante:

1) Constar que la aeronave y la tripulación cuentan con los documentos y los libros exigidos por las leyes por los reglamentos.

2) Contar con los informes meteorológicos de su ruta, debiendo suspender el vuelo si no tuviera predicción favorable por lo menos hasta el primer punto de aterrizaje.

3) Inspeccionar la distribución de la estriba de a bordo, impidiendo mayor peso que el autorizado y la carga que constituya un peligro para la aeronave y/o para los pasajeros.

4) En caso de peligro, permanecer en su puesto hasta tanto haya tomado las medidas útiles para salar a los pasajeros, a la tripulación y a los bienes que se encuentren a boro y para evitar daños en la superficie.

5) Impedir el embarque de personad que se encuentren física o psíquicamente en condiciones de anormalidad y que puedan perjudicar el orden o la seguridad del vuelo.

6) Adoptar, en general, todas aquellas medidas que estime necesarias para el buen funcionamiento y seguridad de la aeronave durante el tiempo del vuelo.

7) Tomar las medidas necesarias para la prevención de actos que atenten contra la seguridad e la aviación y las instalaciones y/o el material aeronáutico.

8) Verificar que la aeronave y sus equipos hayan sido revisados y estén en perfectas condiciones de funcionamiento y que se haya cumplido con el mantenimiento previsto para el equipo que se trate.

9) Acatar las órdenes impartidas por los servicios de Tránsito Aéreo en el ejercicio de sus funciones específicas de control, salvo cuando estas puedan poner en peligro la seguridad de la aeronave o del pasajero, en cuyo caso el comandante adoptará la decisión que su criterio le señale como necesaria para cumplir con su cometido, previa notificación que dará de inmediato a los referidos servicios, asumiendo la responsabilidad de tal decisión.

 

Art. 66.- El comandante de la aeronave es la única y máxima autoridad a bordo. Es el encargado de la dirección de la aeronave y principal responsable de la conducción segura de la misma de acuerdo a los Reglamentos de circulación aérea y Manual de operaciones de vuelo del explotador. Tiene poder de disciplina sobre la tripulación y autoridad sobre los pasajeros. Tiene el control total sobre la aeronave y la carga transportada. El ejercicio de sus funciones comienza desde que se inicia la preparación del vuelo y lo finaliza cuando éste concluye. En caso de interrupción anormal del vuelo, ejercerá sus funciones hasta que la tripulación el pasaje y la carga estén en lugar seguro o en manos de representantes del explotador o de las autoridades aeronáuticas, según el caso.

 

Art. 67.- En virtud de lo nombrado en el artículo anterior, el comandante tiene las facultades siguientes:

1) Desembarcar, por justos motivos, tripulantes, pasajeros y carga en una escala intermedia, a cuyo fin de los Estados Signatarios se comprometen a allanarle las dificultades que pudieran surgir como consecuencia de disposiciones internas que se opongan a esta norma.

2) Oponerse, por razones fundadas, al embarque de cualquier persona o carga.

3)En caso de necesidad, encargar temporalmente a cualquier miembro de la tripulación un servicio distinto a aquél para el que fue contratado.

4) Arrojar, durante la operación de vuelo, mercancías, equipajes, equipos y/o combustible, en caso de considerarlo necesario para la seguridad del vuelo.

5) Decidir la no realización o prosecución del vuelo cuando, a su juicio, este en peligro la seguridad del mismo, debiendo comunicar su decisión de inmediato a la autoridad competente del lugar donde se encuentre y al explotador o a su representante.

 

Art. 68.- Aún sin mandato especial, el comandante de la aeronave está facultado para:

1) Tomar todas las medidas y efectuar todos los gastos necesarios par garantizar la seguridad de los pasajeros y de la tripulación, la salvaguarda de la carga y la continuidad del viaje.

2) Contratar, por la duración del viaje y en reemplazo de los miembros de la tripulación que no continúan el mismo, al personal indispensable para la terminación de dicho viaje.

Estas facultades serán ejercidas por el comandante cuando no hubiere en el lugar ningún representante del explotador, quien no podrá desconocerlos.

 

Art. 69.- Sin perjuicio por lo dispuesto por el artículo 232 de este Código, el comandante podrá ser suspendido en el ejercicio de sus funciones por autoridad competente del Estado Signatario bajo cuya jurisdicción se encuentre la aeronave y de conformidad con las leyes locales, en caso de:

1) Atentado o insubordinación contra la autoridad competente, el explotador o sus representantes.

2) Comisión de un delito a bordo o en tierra que provocara una grave alteración del orden público.

 

Art. 70.- El comandante de la aeronave deberá registrar en el libro de abordo correspondiente los nacimientos, las defunciones, los testamentos y las certificaciones ocurridos, celebrados o expedidos a bordo. En tales casos remitirá copia auténtica a la autoridad competente del Estado de matrícula. En caso de muerte de un pasajero o miembro de la tripulación, deberá tomar las medidas de seguridad con respecto a los efectos que pertenezcan al fallecido, entregándolos bajo inventario al cónsul o a la autoridad que designe el Estado de matrícula o en su efecto, al representante del explotador en la primera escala que hiciere.

Estas funciones se cumplirán sin perjuicio de las que corresponden al comandante como encargado de la dirección del vuelo y en caso de peligro para este, el comandante podrá delegarlos en otros miembros de la tripulación.

 

Art. 71.- En caso de delito cometido a bordo de una aeronave, el comandante deberá proceder a la detención del o de los autores, cómplices o sospechosos y reunir y asegurar las pruebas del delito. De todo lo actuado labrará un informe que entregará, junto con las pruebas acumuladas y las personas mencionadas anteriormente, a la autoridad competente del Estado Signatario en que efectúe el primer aterrizaje.

 

Art. 72.- La responsabilidad del comandante por la conducción del vuelo se transfiere a los servicios de tierra de control de tránsito aéreo cuando se han seguido las órdenes impartidas por éstos para la operación dela aeronave y en lo relativo a las maniobras que dependan de tales instrucciones.

 

 

TITULO VI

DE LOS AEROCLUBES

 

Art. 73.- Son aeroclubes las asociaciones civiles que funcionan como escuela de pilotaje y desempeñan otras actividades aeronáuticas que se practican, por parte de sus asociados, sin fines de lucro.

Los aeroclubes quedan sujetos, en lo pertinente, a las normas legales del Estado Signatario que ha autorizado su funcionamiento y a las del presente Código.

 

 

TITULO VII

DEL EXPLOTADOR

 

Art. 74.- A fines del presente Código, “explotador” es la persona que utiliza legítimamente la aeronave por cuenta propia, con o sin fines de lucro, conservando la dirección técnica de la misma.

 

Art. 75.- En el supuesto que el nombre del explotador no figure inscripto en el Registro de Aeronaves de un Estado Signatario, el propietario será considerado como tal, salvo prueba en contrario.

 

 

TITULO VIII

CONTRATOS DE UTILIZACION

 

 

CAPITULO I

DE LA LOCACION

 

Art. 76.- Habrá contrato de “locación de aeronaves” cuando una parte se obligue a transferir a la otra durante un cierto tiempo y por precio establecido, el uso y goce de una aeronave determinada, a fin de destinarla a una actividad específica aeronáutica.

 

Art. 77.- El contrato de locación de aeronave produce la transferencia del carácter de explotador del locador al locatario.

 

Art. 78.- La locación de aeronaves podrá convenirse con o sin tripulación y con o sin equipos accesorios, pero en todos los supuestos, la conducción técnica y la dirección de la tripulación estarán a cargo del locatario.

 

Art. 79.- Las aeronaves matriculadas en cualquiera de los Estados Signatarios o las que, perteneciendo a empresas multinacionales, consorcios aéreos u organismos conjuntos de transporte aéreo operen con una matrícula común, son susceptibles de locación por los nacionales o por personas domiciliadas en cualquiera de dichos Estados.

 

Art. 80.- El contrato de locación deberá constar por escrito y sólo será oponible a terceros si se inscribe en el Registro de Aeronaves del Estado donde está matriculada la aeronave respectiva.

 

Art. 81.- Son obligaciones del locador:

1) En el supuesto que el locador de la aeronave tomase a su cargo equiparla y tripularla, deberá entregar la misma en tales condiciones, en el lugar y tiempo convenidos y provista de la documentación necesaria para u utilización.

2) Mantener la aeronave en condiciones de aeronavegabilidad de acuerdo con lo previsto en el contrato, dando cumplimiento a los requisitos legales y técnicos pertinentes, pudiendo trasladar tales obligaciones al locatario.

 

Art. 82.- Son obligaciones del locatario:

1) Cuidar la aeronave arrendada como propia y utilizarla con la debida diligencia para la finalidad convenida.

2) Pagar el precio de la locación en las condiciones convenidas.

3) Devolver la aeronave al locador vencido el término del contrato en en el estado en que la recibió y sin más deterioro que los propios del uso ordinario de la misma o los producidos por caso fortuito o fuerza mayor.

 

Art. 83.- El contrato de locación será intransferible, salvo pacto en contrario.

 

 

CAPITULO II

DEL FLETAMENTO  TOTAL O PARCIAL

 

Art. 84.- Habrá contrato de fletamento de aeronaves cuando una parte, que se denomina “fletante” pone a disposición de otra, que se denomina “fletador” mediante el pago de un flete de conformidad con lo estipulado, la capacidad útil total o parcial de una aeronave determinada para transportar en las condiciones establecidas en el contrato personas o cosas, manteniendo el fletante la gestión técnica de la misma.

 

Art. 85.- Son obligaciones del fletante:

1) Ejercer la diligencia razonable para poner la aeronave en condiciones de aeronavegabilidad con el fin de cumplir el contrato convenido.

2) Poner la aeronave en el lugar y tiempo pactado para el embarque de las personas, los equipajes y la carga y conducirlos a destino en los términos del contrato.

 

Art. 86.- La aeronave determinada en el contrato, solo podrá sustituirse por otra cuando las partes expresamente lo hubieran establecido.

 

Art. 87.- En el fletamento parcial, el fletador no puede ceder el contrato sin autorización estricta del fletante. En el fletamento total, si no existiese prohibición en el contrato, el fletador podrá subfletar toda o parte de la capacidad útil de la aeronave, manteniéndose plenamente su responsabilidad frente al fletante, de conformidad con las obligaciones contenidas en el contrato de fletamento.

 

Art. 88.- El contrato de fletamento deberá constar por escrito y sus formalidades se regirán por la ley de su celebración.

 

 

CAPITULO III

DEL FLETAMENTO A TIEMPO
Art. 89.- Habrá contrato de fletamento a tiempo de una aeronave determinada, cuando una parte, que se denomina “fletante” mediante el pago de un flete y conservando la tenencia y la gestión técnica de la misma, se obliga a ponerla a disposición de la otra, denominada “fletador” y a realizar los vuelos que, para el transporte de personas o de cosas, esta última le indique durante el tiempo y de conformidad con las condiciones previstas en el contrato respectivo. En este contrato, la gestión comercial de la aeronave corresponde al fletador.

Art. 90.- El contrato de fletamento a tiempo deberá redactarse por escrito y para que tenga validez ante terceros, encontrarse inscripto oportunamente en el Registro de Aeronaves, dejándose constancia en la documentación respectiva de la aeronave. Las demás formalidades se rigen por la ley de su celebración.

Art. 91.- El fletante está obligado a actuar con diligencia razonable para que la aeronave se encuentre en condiciones de aeronavegabilidad durante todo el tiempo del contrato y a disposición del fletador para realizar los vuelos que este le indique de conformidad con el contrato de fletamento a tiempo.

Art. 92.- En este contrato son a cargo del fletante el pago de:

1) Los salarios y la mantención de la tripulación.

2) Los seguros de sus miembros y de la aeronave, los repuestos y los accesorios destinados a mantener a la aeronave en condiciones de aeronavegabilidad.
Art. 93.- Son a cargo del fletador los pagos de:

1) Los gastos de combustible y lubricantes y los demás elementos necesarios para el funcionamiento de la nave.

2) Los gastos que corresponden a la utilización comercial de la aeronave.

3) Los derechos y las tasas de infraestructura y transporte aéreo.

 

Art. 94.- En el contrato de fletamento a tiempo el comandante de la aeronave recibe órdenes del fletante en todo lo referente a la gestión técnica, y del fletador con relación a la utilización comercial que este haga de la misma.

 

Art. 95.- La responsabilidad del fletante no comprende la que resulte de la gestión comercial cumplida por el comandante de la aeronave en virtud de las órdenes dadas por el fletador, la que en consecuencia quedará a cargo de este último.

 

 

CAPITULO IV

DEL INTERCAMBIO

 

Art. 96.- El intercambio de aeronaves tiene lugar cuando dos o más explotadores convienen utilizar recíprocamente sus aeronaves inscriptas en sus respectivos Estados Signatarios, por un plazo determinado y con o sin tripulación según los casos.

 

Art. 97.- Cuando de acuerdo con las estipulaciones del contrato los explotadores de las aeronaves objeto del intercambio se transfieren recíprocamente la tenencia de las mismas, con o sin tripulación, serán aplicables por analogía las normas de la locación. Si no se transfiere la tenencia, será aplicables en la misma forma las normas sobre fletamento.

 

Art. 98.- Los contratos de intercambio de aeronaves deberán constar por escrito y para tener validez ante terceros, inscribirse en el Registro de Aeronaves de sus matrículas. Además deberán constar en las documentaciones llevadas por las aeronaves objeto del intercambio.

 

 

CAPITULO V

DISPOSICION COMUN 

 

Art. 99.- Cuando una aeronave sea objeto de un contrato de utilización y su explotador posea distinta nacionalidad de la del Estado de matrícula, el Estado de nacionalidad del explotador será considerado como si fuera el de matrícula en todo lo relativo a las normas de  los Capítulos IV y V del Convenio de Chicago de 1944.

 

 

TITULO IX

DEL TRANSPORTE AEREO

 

 

CAPITULO I

CONCEPTO

 

Art. 100.- A los fines del presente Código se considerará transporte aéreo todo transporte en el que el punto de partida y el punto de destino, haya o no interrupción en el transporte o trasbordo, estén situados bien en el territorio de los Estados Signatarios o en el territorio de uno solo de estos, siempre que se haya previsto una escala en el territorio de cualquier otro Estado Signatario.

 

Art. 101.- La explotación de servicios de transporte aéreo queda reservada a las personas físicas o jurídicas, designadas al efecto por cada Estado Signatario.

Para los efectos de este Código será reputado transportador toda persona física o jurídica que reúna los requisitos legales pertinentes, sea o no propietaria de la aeronave que explota.

 

Art. 102.- Los servicios de transporte aéreo serán realizados mediante concesión otorgada por los respectivos Estados Signatarios, si se trata de servicios regulares o mediante autorización en el caso de transporte aéreo no regular. El procedimiento para la tramitación de las concesiones o las autorizaciones será fijado por los respectivos Estados Signatarios, quienes determinaran un régimen uniforme de audiencia pública para la consideración de las concesiones y autorizaciones.

 

Art. 103.- Las aeronaves afectadas a los servicios de que trata el presente titulo deberán estar matriculadas en algunos de los Estados Signatarios. En caso de urgencia técnica y por el tiempo que dure esta, la autoridad aeronáutica del Estado de la concesión o de la autorización podrá permitir, excepcionalmente, la autorización de aeronaves matriculadas en cualquier otro Estado, a fin de asegurar la prestación del servicio.

 

 

CAPITULO II

DEL CONTRATO DE TRANSPORTE AEREO

 

Art. 104.- Habrá contrato de transporte aéreo cuando una parte se obligue a transportar por vía aérea, de un lugar a otro,

en una aeronave, a personas o cosas de acuerdo con lo estipulado, y la otra pagar por ello un precio.

 

Art. 105.- Habrá un solo contrato de transporte aéreo cuando varios transportadores aéreos lo ejecuten sucesivamente y las partes lo hayan tratado como acto jurídico único.

 

  1. A) Transporte de pasajeros

Art. 106.- El contrato de transporte aéreo de pasajeros deberá probarse por escrito. Tratándose de transporte regular el billete de pasaje es prueba suficiente de la celebración del contrato.

El transportador estará obligado, en cada vuelo en que sean transportados pasajeros, a confeccionar una lista de los mismos, en duplicado, debiendo conservarse un ejemplar a bordo para ser presentado cuando lo soliciten los funcionarios autorizados a realizar la inspección o control del tránsito aéreo.

 

Art. 107.- El billete de pasaje debe contener:

1) El lugar y la fecha de emisión.

2) El nombre y el domicilio del pasajero y del transportador o transportadores.

4) El precio del pasaje.

5) Las demás condiciones esenciales del contrato, incluída la referencia del plazo  de su vigencia.

 

Art. 108.- Cuando el transportador acepte al pasajero sin expedir el billete lo expida en forma irregular o la prueba del mismo no pueda determinarse, se considerará que existe contrato con todas las obligaciones y responsabilidades enumeradas en este Código, sin tener derecho a ampararse en las disposiciones que limitan o excluyen su responsabilidad.

 

Art. 109.- El transportador exigirá a cada pasajero la documentación necesaria para desembarcar en el punto de destino y deberá negar el embarque al pasajero que careciere de documentación necesaria o presentare signos evidentes de estar afectado de enfermedad, ebriedad, consumo de estupefacientes u otras circunstancias, que hicieran peligrar la salud del pasaje y/o la seguridad del mismo o del vuelo. En tales supuestos, su negativa a embarcar al pasajero no será pasible de sanción alguna.

 

Art. 110.- La no realización del viaje por causa imputable al transportador o a su negativa arbitraria a embarcar a cualquier pasajero, dará derecho a este último a percibir el reintegro del precio del pasaje, sin perjuicio de las indemnizaciones por todos los daños que la conducta del transportador le ocasione.

Cuando la no realización del transporte se deba a causas no imputables a las partes, el pasajero tendrá derecho al reintegro del precio del pasaje o, a opción suya, a ser transportado a costa del transportador, en otro vuelo similar y en condiciones similares a las contratadas.

Si el pasajero no se presentase o lo hiciere sin tiempo suficiente para ser embarcado en el vuelo contratado, perderá tanto el derecho a ser transportado en ese vuelo, como el reintegro del precio del pasaje. Sin embargo, si la aeronave partiese con todas las plazas ocupadas, el transportador deberá reintegrarle una parte proporcional del precio del pasaje, o del tramo o tramos que por su culpa hubiere dejado de utilizar, de acuerdo con la ley aplicable.

 

Art. 111.- Si en el trayecto del viaje previsto, este se hubiera interrumpido por causa imputable al transportador, este estará obligado, a su costa, a la matriculación y alojamiento de los pasajeros por el tiempo que dure la interrupción y a ofrecer a éstos, en su caso, las siguientes opciones:

1) Reembolsarles el importe proporcional del viaje no realizado, en forma inmediata.

2) La continuación del viaje, de conformidad con la demora prevista.

3) La continuación del viaje por otro transportador, en las mismas condiciones pactadas.

4) El retorno al punto de partida con reembolso del precio del pasaje.

Si la interrupción no fuere imputable a las partes, el pasajero sólo tendrá derecho a los gastos de manutención y alojamiento por el tiempo que dure la demora en la continuación del transporte.

Si el pasajero provocara la interrupción de su transporte, no le asistirá derecho a reclamo alguno.

 

Art. 112.- El pasajero tendrá derecho a resolver el contrato de transporte celebrado, siempre que comunique al transportador su renuncia al derecho de ser transportado en el vuelo previsto con la debida antelación. En tal supuesto, podrá obtener el reintegro del pasaje o de la parte proporcional que, conforme a la anticipación con que se comunique su decisión, se fijará al efecto, descontados los gastos.

La reglamentación de los plazos y las condiciones de esta resolución serán fijados por las normas internas de cada Estado Signatario.

En ningún caso podrá el transportador tener por resuelto el contrato, y si así lo hiciere, deberá abonar al pasajero el precio íntegro del pasaje y la indemnización de todos los prejuicios que le ocasione.

 

Art. 113.- En todos los supuestos en que los Estados Signatarios tuvieran prevista una indemnización tarifada de compensación inmediata, el pasajero podrá optar por la misma, renunciando en tal caso a las demás indemnizaciones contempladas en los artículos anteriores.

 

  1. B)Transporte de equipajes

 

Art. 114- El pasajero tendrá derecho al transporte de su equipaje sin pago adicional, dentro de los límites de peso y volumen que se fijen al efecto. En el transporte de equipajes el transportador deberá expedir un “talón de equipaje” en doble ejemplar, uno quedará en poder del transportador y el otro deberá ser entregado al pasajero. No se incluirán en el talón de equipaje los objetos personales que el pasajero conserve bajo su custodia.

 

Art. 115.- El talón de equipaje debe contener:

1) El número del billete de equipaje correspondiente

2) El lugar y la fecha de partida y de destino

3) El peso y la cantidad de bultos

4) El monto del valor declarado si lo hiciere

5) La indicación de que la entrega del equipaje se hará siempre al pasajero contra entrega del talón respectivo, salvo autorización expresa.
Art. 116.- Si el transportador aceptara el equipaje sin expedir el talón correspondiente, o si este no contuviese las especificaciones indicadas en los incisos 1, 2 y 3 del artículo anterior se considerará que existe contrato con todas las responsabilidades y obligaciones enumeradas en este Código, sin tener derecho a ampararse en las disposiciones que limitan o excluyen su responsabilidad; en tal caso serán válidas las manifestaciones hechas por el pasajero, en cuanto se refieren al peso y a la cantidad de los bultos, así como al valor de su contenido.

  1. C) Transporte de mercancías

    117.- La carta de porte es el título legal del contrato de transporte aéreo de mercancías.

    Art. 118.- La carta de porte puede ser extendida al portador, a la orden o nominativamente, de acuerdo a lo dispuesto por las leyes nacionales de los Estado Signatarios.

    Art. 119.- La carta de porte se expedirá en tres ejemplares:

1) El primer ejemplar, para el transportador, será firmado por el remitente quien lo recibirá junto con la carga.

2) El segundo ejemplar para el destinatario, será firmado por el transportador y el remitente; este ejemplar acompañará a la carga.

3) El tercer ejemplar, para el remitente será firmado por el transportador y entregado por éste al remitente, después de la aceptación de la carga para su transporte.

Si se tratare de transporte multimodal, además del correspondiente al transportador, se extenderán tantos ejemplares de la carta de porte como transportadores unimodales intervengan, haciéndose constar tal circunstancia.

 

Art. 120.- El transportador o el remitente tendrán derecho a que se extiendan tantas cartas de porte como bultos hubiere que transportar.

Este derecho se aplicará asimismo a los transportadores multimodales, si los hubiere.

No obstante, cuando el número de bultos sea tal que demore o dificulte la expedición de cartas de porte, el transportador tendrá tendrá el derecho a exigir la unificación de empaque. Cuando intervengan varios transportadores, podrá limitarse la emisión de las cartas de porte pendientes, siendo a cargo de los sucesivos transportadores la emisión de los documentos que establezcan sus derechos y obligaciones.

 

Art. 121.- La carta de porte deberá contener las siguientes indicaciones mínimas:

1) El lugar y la fecha de emisión.

2) Los puntos de partida y de destino y, en su caso, si el transporte es multimodal, con las pertinentes especificaciones.

3) El nombre y la dirección del remitente, del transportador y del destinatario.

4) Un aviso indicando que si el transporte cuyo punto final de destino o una escala, se encuentra en un Estado Signatario que no sea el de partida, estará regulado por este Código, que establece un régimen de responsabilidad limitada para el transportador.

5) La naturaleza y la cantidad de las mercaderías transportadas, así como el número, el peso y las dimensiones de los bultos y las marcas que la individualicen.

6) El estado aparente de la mercancía y del embalaje.

7) El precio del transporte si se ha estipulado, la fecha y el lugar de pago y la persona que deberá pagar.

8) El valor declarado de la mercancía si lo hubiere.

9) Los documentos entregados al transportador con la carta de porte.

10) El plazo para el transporte e indicación de la ruta, si se hubiese convenido.

11) La indicación que el transporte queda sometido a las normas del presente Código.

 

Art. 122.- Si el transportador aceptara la mercancía sin que se haya extendido la carta de porte o sin que se establezcan en ella las constancias indicadas en el artículo anterior, no podrá ampararse en las cláusulas que limitan o excluyen su responsabilidad, sin perjuicio de la validez del contrato.

 

Art. 123.- El remitente es responsable de la exactitud de las indicaciones y declaraciones referentes a la mercancía en la carta de porte; deberá indemnizar al transportador o a cualquiera otra persona respecto de la cual éste sea responsable, por cualquier daño que sea consecuencia de sus indicaciones y declaraciones irregulares, inexactas o incompletas.

 

Art. 124.- La carta de porte hace fe, salvo prueba en contrario, de la celebración del contrato, de la recepción de la mercancía por parte del transportador, de las condiciones del transporte y en general de todas las declaraciones que contenga.

 

Art. 125.- El transporte multimodal debe ajustarse, en lo pertinente, a las normas legales establecidas en este Código. Si los transportadores unimodales que intervengan incurren en las omisiones establecidas en el artículo 122, las sanciones allí previstas también le serán aplicadas.

 

Art. 126.- El transportador excluirá del contrato de transporte las mercancías que no se ajusten a las previstas de este Código, o que deban excluirse de conformidad con las leyes vigentes en cada Estado Signatario.

 

Art. 127.- EL transporte aéreo o multimodal, combinado entre varias empresas, constituye a estas últimas en responsables solidarias, pudiendo elegir el remitente o el destinatario para la reclamación correspondiente a cualquiera de las que hayan tomado parte en el transporte.

 

  1. D) Transporte de correo o carga postal

 

Art. 128.- Los Estados Signatarios podrán establecer convenios para el transporte de correo o carga postal, respetándose las leyes internas e internacionales que regulan la materia y asignando a los transportadores la que, de acuerdo a la capacidad de la aeronave, les corresponda.

 

 

TITULO X

DE LA RESPONSABILIDAD

 

 

CAPITULO I

DE LOS DAÑOS A LOS PASAJEROS, EQUIPAJES, MERCANCÍAS Y CARGA POSTAL

 

Art. 129.- El transportador es responsable de los daños causados por muerte o lesiones corporales o daño moral sufridos por los pasajeros por la sola razón de que el hecho que los haya causado se produzca a bordo de una aeronave o durante las operaciones de embarque o desembarque.

Se entiende por operaciones de embarque el período durante el cual los pasajeros se encuentran bajo las ordenes del transportador y hasta que entran a la aeronave, y por operaciones de desembarque desde que abandonan la aeronave hasta que dejan de estar bajo la custodia del transportador.

 

Art. 130.- El transportador es responsable de los daños y perjuicios causados por destrucción, perdida o avería de los equipajes registrados, de los objetos de mano, de las mercancías y de la carga postal cuando el hecho causante del daño se haya producido durante el transporte aéreo.

El transporte aéreo a los efectos del párrafo procedente, comprende el período durante le cual los equipajes, las mercancías, o la carga postal se hayan bajo la custodia del transportador, ya sea en una aeródromo, o a bordo de una aeronave, o en un lugar cualquiera en caso de aterrizaje fuera de un aeródromo.

Respecto de los objetos de mano el transporte aéreo comprende el período que media entre las operaciones de embarque, vuelo y desembarque.

 

Art. 131.- El período de transporte aéreo no comprende el transporte terrestre, marítimo o fluvial efectuado fuera de una aeródromo. No obstante, cuando alguno de esos transportes haya sido efectuado en ejecución de un contrato de transporte aéreo a fin de proceder a la carga, entrega o transbordo, se presumirá, salvo prueba en contrario, que los daños producidos han sido causados durante el transporte aéreo.

 

Art. 132.- El transportador es responsable de los daños y perjuicios resultantes del retardo en el transporte de pasajeros, equipajes, mercancías y carga postal.

Para ese efecto deberá considerarse período de transporte el que transcurre desde el momento en que debió haber comenzado el vuelo, de conformidad con lo previsto en el contrato respectivo, hasta el momento en que termina el viaje de acuerdo con lo previamente establecido.

 

Art. 133.- El transportador es responsable de los actos de sus dependientes cuando estos actúan en ejercicio de sus funciones.

 

Art. 134.- El transportador no será responsable si prueba que él y sus dependientes han tomado todas las medidas necesarias para evitar el daño, o que les fue imposible tomarlas.

 

Art. 135.- En el transporte de personas el transportador no será responsable:

1) Si el daño sobrevino por lesiones orgánicas o enfermedad del pasajero.

2) Si prueba que el hecho que produjo el daño ocurrió por obra exclusiva de terceras personas.

3) Si el daño se produjo por culpa exclusiva de la víctima.

 

Art. 136.- La responsabilidad del transportador se atenúa si prueba que la persona que ha sufrido el daño ha contribuido a causarlo.

 

Art. 137.- En el transporte de mercancías y carga postal el transportador no será responsable si prueba que la destrucción, pérdida o avería de las mismas se debe exclusivamente a una o más de las causales siguientes:

1) La naturaleza o el vicio propio de las cosas transportadas;

2) El embalaje defectuoso de la mercancía o de la carga postal, realizado por una persona que no sea el transportador o sus dependientes;

3) El caso fortuito o la fuerza mayor.

 

Art. 138.- En el transporte de equipajes el transportador tampoco será responsable si el daño se debe exclusivamente a la naturaleza o el vicio propio del equipaje.

 

Art. 139.- En el transporte de personas, equipajes registrados, objetos de mano, mercancías o carga postal, el monto de la responsabilidad del transportador queda limitado en la siguiente forma:

1) En el transporte de personas, el equivalente a…DEG por pasajero;

2) En el transporte de equipajes registrados, el equivalente a…..DEG por pasajero, salvo declaración especial de interés hecha por el pasajero en el momento de entrega del equipaje y mediante el pago de una tasa suplementaria. En tal caso el transportador estará obligado a pagar hasta la cantidad declarada.

3) En lo que concierne a los objetos de mano del pasajero, el equivalente a……DEG por pasajero,

4) En el transporte de mercancías, el equivalente a………….DEG por kilogramo de peso bruto, salvo declaración especial hecha por el expedidor en el momento de entrega de la mercancía al transportador e igualmente mediante el pago de tasa suplementaria. En tal caso el transportador estará obligado a pagar hasta la cantidad declarada;

5) En el transporte de carga postal, la responsabilidad quedará limitada a diez veces el valor del flete que correspondiere, salvo declaración especial de su valor hecha por el remitente y el pago de la  pertinente tasa suplementaria. En tal caso el transportador estará obligado a pagar hasta la cantidad declarada;

6) En relación al retardo, el monto de la responsabilidad quedará limitado al doble del precio del pasaje o del flete pagado.

 

Art. 140.- Salvo la declaración especial de valor de que tratan los incisos 2, 4 y 5 del artículo anterior, toda cláusula que tienda a exceptuar de la responsabilidad al transportador o señalar un límite inferior al establecido en el presente capítulo es nula; pero la nulidad de tales cláusulas no implica la nulidad del contrato. Esta norma es de orden público internacional.

 

Art. 141.- El destinatario deberá manifestar su disconformidad con el equipaje y las mercancías recibidas dentro de los plazos y en la forma establecidos en el artículo siguiente.

 

Art. 142.- En caso de avería, destrucción o pérdida, el destinatario deberá dirigir al transportador su protesta dentro del plazo de siete días para los equipajes y de catorce días para las mercancías, a contar de la fecha en que el equipaje o la mercancía debieran ser puestos a disposición del destinatario. Toda protesta deberá hacerse por reserva

consignada en el talón de equipaje o en la carta de porte, o por escrito, dentro del plazo  previsto para la misma. El vencimiento de los términos establecidos para cada caso, sin que hubiese mediado protesta, torna inadmisible toda acción contra el transportador, salvo las que pudieran naces del dolo de éste.

 

Art. 143.- Lo dispuesto en materia de mercancías será aplicable a los casos de avería, destrucción o pérdida de la carga postal, cuyo destinatario deberá efectuar el reclamo en los plazos y por los modos establecidos en el artículo anterior a partir del momento en que tome conocimiento de la avería la destrucción o la pérdida de la carga postal que le fuera remitida.

 

Art. 144.- En el transporte sucesivo, el pasajero o sus derechos habitantes no podrán recurrir sino contra el transportador que haya efectuado el transporte en el curso del cual se hubiere producido el accidente o retardo, salvo en el caso que por estipulación expresa el primer transportador haya asumido la responsabilidad por todo el viaje.

Si se trata de efectos, mercancías o carga postal, el expedidor tendrá recurso contra el primer transportador y del destinatario que tenga derecho a la entrega, contra el último, y uno y otro podrán, además, proceder contra el transportador que hubiere efectuado el transporte en el curso del cual se haya producido la destrucción, la avería o pérdida. Dichos transportadores serán solidariamente responsables ante el expedidor y el destinatario.

 

Art. 145.- La pérdida sufrida en caso de echazón, así como la de cualquier otro daño o gasto extraordinario producido internacional y razonablemente por orden del comandante de la aeronave para conjurar los  efectos de un peligro grave o atenuar sus consecuencias para la seguridad común del vuelo, de la aeronave, de las personas o de las cosas, constituirá una avería común y será soportada por la aeronave, el flete, la carga y el equipaje registrado en relación al resultado útil obtenido y en proporción al valor de ellos.

 

 

CAPITULO II

DE LOS DAÑOS A TERCEROS EN LA SUPERFICIE

 

Art. 146.- Los daños causados por una aeronave en vuelo, o los que deriven del desprendimiento de una de sus partes o de un objeto o persona caída o arrojada de la misma, o los resultados del ruido o del estampido sónico de ésta, dan derecho a reparación si se prueba que provienen de esas circunstancias.

A los efectos de este título, se considera a una aeronave en vuelo desde que se aplica la fuerza motriz para el despegue hasta que termina el recorrido del aterrizaje.

Si se trata de una aeronave más ligera que el aire, se la considera “en vuelo” durante el período que va desde el momento en que se desprende de la superficie hasta aquél en que queda amarrada nuevamente a ésta.

Sin embargo, no habrá lugar a reparación si los daños no son consecuencia directa  del acontecimiento que los ha originado, o si se deben al mero hecho del paso de la aeronave través del espacio aéreo, de conformidad con los reglamentos del tránsito aéreo.

 

Art. 147.- El daño no será indemnizable cuando se pruebe que ha sido causado por culpa exclusiva de la víctima. Cuando la víctima hubiere contribuído a causarlo, el monto de la indemnización se reducirá de modo proporcional a la concurrencia de culpas.

 

Art. 148.- A los efectos de este capítulo, el explotador es responsable por los daños causador por una aeronave en vuelo.

 

Art. 149.- Se exceptúa la responsabilidad del explotador por los daños previstos en este capítulo, en los casos en que haya sido privado del uso de la aeronave por acto emanado de autoridad pública u obligado a utilizarla bajo la dirección de tal autoridad.

 

Art. 150.- La persona que se haya apoderado ilícitamente de una aeronave y ocasione a terceros en la superficie daños de los previstos en este capítulo, responderá plenamente por los mimos, sin límite de monto.

 

Art. 151.- Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente el monto de la indemnización por los daños establecidos en el art. 146 no excederá por aeronave y accidente de:

1) El equivalente a…..DEG, para las aeronaves cuyo peso no exceda de 1.000 kg.

2) El equivalente a…..DEG, más……DEG por kg que pase de los 2.000 y no excedan de 6000 kg.

3) El equivalente a….DEG, mas 6 DEG por kg que pase de los 6.000, para aeronaves que pesen mas de 6.000 y no excedan de 30.000 kg.

4) El equivalente a ……DEG, más de 6 DEG por kg que pase de los 30.000, para aeronaves que pesen mas de 30.000 kg.

La indemnización den caso de muerte o lesiones no excederá de …….DEG por persona fallecida o lesionada.

 

Art. 152.- En caso de ruido o estampido sónico, el monto de la indemnización no excederá por aeronave y accidente de:

1) El equivalente a…..DEG cuando el ruido sobre pase los 80 EPNdB para las aeronaves cuyo peso no exceda a los 5.700 kgs. de despegue.

2) El equivalente a…..DEG cuando el ruido sobrepase los 96 EPNdB para aeronaves cuyo peso de despegue no exceda los 34.000 kgs.

3) El equivalente a….DEG cuando el ruido sobrepase los 106 EPNdB para las aeronaves cuyo peso de despegue exceda los 34.000 kgs.

“Peso” significa el peso máximo autorizado por certificado de aeronavegabilidad para el despegue de la aeronave.

“EPNdB” es la unidad de medida del nivel efectivo de ruido percibido.

 

Art. 153.- En caso de concurrencia de daños a las personas y a los bienes, los daños causados a las personas serán indemnizados con preferencia hasta cubrir la mitad del total de la indemnización a distribuir, y de ser insuficiente dicha cantidad se distribuirá proporcionalmente entre los titulares de aquellos. El remanente de la cantidad total a distribuir se prorrateará entre las indemnizaciones relativas a daños a los bienes.

 

 

CAPITULO III

DE LOS DAÑOS A LAS AERONAVES, PERSONAS Y BIENES EMBARCADOS EN CASO DE ABORDAJE

 

Art. 154.- Se entiende por abordaje aéreo a toda colisión entre dos o más aeronaves en movimiento. La aeronave está en movimiento:

1) Cuando se encuentra en funcionamiento cualquiera de sus servicios o equipos, con la tripulación, el pasaje o la carga a bordo.

2) Cuando se desplaza en la superficie por sus propios medios.

3) Cuando se halla en vuelo.

La aeronave se considera en vuelo desde el momento en que aplica su fuerza motriz para el despegue hasta el momento en que deja de moverse culminando el recorrido de aterrizaje. Se aplicarán también las normas de abordaje a los daños producidos por una aeronave en movimiento a otra aeronave en movimiento, o a las personas o a los bienes a bordo de la misma, aunque no haya colisión. Se aplicará el art. 146 si la aeronave fuese más ligera que el aire.

 

Art. 155.- El explotador  culpable del abordaje responde por los daños causados por ese hecho a cualquier aeronave.

 

Art. 156.- Si en el abordaje hay concurrencia de culpa, la responsabilidad de los explotadores de cada una de las aeronaves por los daños de las mimas, a las personas y a los bienes a bordo, es proporcional a la gravedad de ala culpa, Si no pudiera determinarse la gravedad de la culpa, la responsabilidad se distribuirá en relación al valor de cada aeronave.

 

Art. 157.- La responsabilidad establecida en el artículo precedente es solidaria, sin perjuicio del derecho del que ha abonado una suma mayor de la que le corresponda, de repetir la parte proporcional contra el coautor del daño.

 

Art. 158.- La responsabilidad del explotador por los daños causados a las personas y a las cosas transportadas se regirá por el sistema y los límites determinados en el Capítulo I del presente Título.

 

 

CAPITULO IV

DE LOS DAÑOS CAUSADOS A TERCEROS EN LA SUPERFICIE EN CASO DE ABORDAJE

 

Art. 159.- En caso de daños causados a terceros en la superficie por abordaje de dos o más aeronaves, los explotadores de éstas responden solidariamente frente a las víctimas de los daños y según el sistema establecido en el Capítulo II de este Título. El límite del monto de la responsabilidad estará dado por la duma de los límites fijados en dicho capítulo para cada una de las aeronaves intervinientes en el abordaje.

 

Art. 160.- Si el abordaje se produjo por culpa de una de las aeronaves, el explotador de la aeronave inocente tendrá derecho a repetir el importe de las indemnizaciones que se hubiere visto obligado a abonar a causa de la solidaridad. Si hubiera concurrencia de culpa, quien como consecuencia de la solidaridad hubiera abonado una suma mayor que la debida tendrá derecho a repetir el excedente.

 

Art. 161.- Si el abordaje se ha producido por caso fortuito o fuerza mayo, el explotador de cada una de las aeronaves soportará los montos de la responsabilidad en los límites previstos en el artículo 151, teniendo derecho a repetir el excedente quien haya pagado una suma mayor que la que le corresponda.

 

 

CAPITULO V

DE LA RESPONSABILIDAD DE LOS ORGANISMOS DE TRANSITO AEREO

 

Art. 162.- La responsabilidad culposa de los OTA se regulará con las siguientes normas:

1) Los OTA son responsables por la culpa de sus funcionarios, empleados y agentes, de los daños producidos a las aeronaves, a las personas, a las cosas y a la carga postal transportadas por éstas y por los daños a terceros y a las cosas que se encuentran en la superficie, dentro del sistema establecido en el presente Código.

2) Sin embargo, los OTA no son responsables si el daño sobrevino por caso fortuito o fuerza mayor, por hecho de tercero, por culpa de la víctima o por la inexactitud y siempre que prueben que han tomado todas las medidas necesarias para evitar el daño o que les ha sido imposible tomarlas.

3) Si el daño proviene de culpa concurrente de la víctima y del personal del OTA; o de la víctima, los empleados del OTA y el explotador de la aeronave o las aeronaves relacionadas con los daños; o del personal del OTA y del o de los explotadores referidos, la responsabilidad será compartida en proporción a la gravedad de la culpa de cada uno, según la apreciación y decisión judicial;

4)Ninguna excepción podrá basarse en la inmunidad de un OTA por pertenecer a un Estado.

 

Art. 163.- Existirá presunción de culpa del OTA en los siguientes casos:

1) Si los daños provienen de falla de los equipos electrónicos y/o mecanismos automáticos de las comunicaciones. Para desvirtuar tal presunción de culpa, el OTA deberá demostrar que en sus funcionarios, empleados y agentes tomaron todas las medidas reglamentarias y posibles para evitar la falla.

2) Cuando las razones de defensa personal u otros motivos, el OTA no aportare los archivos o registros en los que consten los mensajes intercambiados entre sus funcionarios, empleados y agentes con los comandantes de aeronave, otros OTA y demás organismos con los cuales los haya intercambiado.

 

Art. 164.- Si el OTA fuera demandado por daños producidos a un pasajero o al equipaje de éste, o por daños a la carga, el damnificado podrá reclamar el resarcimiento del daño sufrido hasta la suma máxima indicada en el Capítulo I de este Título que rige la responsabilidad del transportador aéreo hacia las personas y las cosas transportadas, incluida la carga postal.

 

Art. 165.- Si el OTA fuese demandado por daños producidos a la carga, el damnificado podrá reclamar el resarcimiento del daño sufrido, hasta la suma máxima indicada en el Art. 139, inciso 4) del presente código.

 

Art. 166.- Si el OTA fuese demandado por daños producidos a la carga postal, el damnificado podrá reclamar el resarcimiento del daño sufrido, hasta la suma que legalmente corresponda.

 

Art. 167.- Si el OTA fuese demandado por daños producidos a las personas y a los bienes situados en la superficie, el damnificado podrá reclamar el resarcimiento del daño sufrido hasta la o las sumas indicadas en el Capítulo II de este Título.

 

Art. 168.- Si el OTA fuese demandado por daños producidos a las aeronaves, a las personas y a los bienes por causas de abordaje de dos o más aeronaves, el damnificado podrá reclamar el resarcimiento del daño sufrido hasta las sumas indicadas en el Capítulo IV de este Título.

Si el importe de las indemnizaciones fijadas en el párrafo anterior excediera el límite de la responsabilidad del OTA, se aplicará igualmente lo establecido en el Capítulo IV de este Título.

 

Art. 169.- Si la responsabilidad debe ser compartida entre el OTA y el explotador, la víctima podrá demandar a cada uno de ellos hasta el límite legal fijado en este Código; pero en ningún caso podrá reclamar una cantidad mayor que la que corresponda al daño sufrido y probado, con más las costas del juicio y los intereses desde el día de la iniciación de éste.

 

Art. 170.- Las indemnizaciones por daños a las aeronaves se extenderán hasta el resarcimiento  pleno de los perjuicios sufridos por el explotador.

 

 

CAPITULO VI

DISPOSICIONES COMUNES

 

Art. 171.- Ni el transportador, ni el explotador ni el OTA tendrán derecho a ampararse en las prescripciones de los diversos Capítulos de este Título, que limitan los montos resultantes de sus respectivas responsabilidades, cuando la obligación de indemnizar el daño provenga de su propio dolo, de actos realizados con intención de causar daño o temerarios, o de los ejecutados en estos supuestos por personas bajo su dependencia, actuando en ejercicio de sus funciones.

 

Art. 172.- Ninguna norma del presente título será interpretada en el sentido de no permitir aumentar los límites de los montos de responsabilidad establecidos en sus diversos Capítulos e, incluso, estipular el resarcimiento pleno del daño sufrido.

 

Art. 173.- Además de lo establecido sobre la moneda de pago de las indemnizaciones previstas en el Capítulo I del presente Título, todas las restantes previstas en los Capítulos II a V inclusive, se calcularán también en DEG (Derecho Espacial de Giro), que se convertirá a la moneda nacional de los Estados Signatarios al tipo de cambio de la fecha en que se efectúe el pago.

 

 

TITULO XI

DEL SOCORRO

 

 

CAPITULO I 

BUSQUEDA, ASISTENCIA Y SALVAMENTO; OBLIGATORIEDAD DE SU PRESTACION PARA LOS ESTADOS SIGNATARIOS

 

Art. 174.- Los Estados Signatarios, en la medida de sus posibilidades, están obligados a:

1) Proceder a la búsqueda, a la asistencia y al salvamento de las aeronaves, sus tripulantes y sus pasajeros que, estando bajo su jurisdicción, se encuentren perdidos, en peligro o o accidentados, sin distinción de la nacionalidad de las aeronaves ni de las personas a bordo.

2) En caso de tener conocimiento de que una aeronave se encuentra perdida, en peligro o accidentada en jurisdicción de otro Estado Signatario, comunicar tal circunstancia al Estado de su matrícula.

 

Art. 175.- Los Estados Signatarios deberán también, siempre que se les solicite, prestar socorro a que se refiere al artículo anterior, bajo las condiciones que el mismo determina, a las aeronaves, sus tripulantes y sus pasajeros, que se encuentren perdidos o accidentados en jurisdicción de los demás Estados Signatarios.

 

Art. 176.- Cada Estado Signatario se obligo a autorizar, previa solicitud y con sujeción a las normas de sus propias autoridades aeronáuticas, la entrada a su territorio y la circulación sobre el mismo de las aeronaves, los equipos y el personal necesario que dispongan enviar los Estados Signatarios para la búsqueda, la asistencia y el salvamento

de las aeronaves, sus tripulantes y sus pasajeros que se encuentren perdidos, en peligro o accidentados. Dicha autorización deberá ser concedida aunque se trate de aeronaves de Estado, salvo razón fundada.

 

Art. 177.- en todos los casos del artículo anterior, l personal cuya entrada al respectivo territorio se autorice deberá cumplir sus funciones bajo la dirección del servicio de búsqueda, asistencia y salvamento del Estado en que los mismos deberán llevarse a cabo.

 

Art. 178.- Los Estados Signatarios se reservan el derecho de no permitir la entrada a sus respectivos territorios del personal y de los medios para los fines a que hace referencia el artículo anterior, toda vez que con sus propios servicios de búsqueda, asistencia y salvamento puedan prestar el socorro adecuado y oportuno o en los casos en que exista certeza de que la aeronave perdida, en peligro o accidentada, se encuentre en las zonas donde se ha prohibido o limitado la circulación aérea.

 

Art. 179.- La obligatoriedad de prestar socorro en lugares donde ningún Estado ejerza soberanía, existirá para los Estados Signatarios en la medida de sus posibilidades, toda vez que éstos tengan conocimiento de la existencia de una aeronave allí perdida, en peligro o accidentada.

 

 

CAPITULO II

DE LOS SERVICIOS DE BUSQUEDA, ASISTENCIA Y SALVAMENTO

 

Art. 180.- Los Estados Signatarios deberán proporcionar, en sus respectivos territorios y en las zonas de alta mar cercanas a sus costas, de acuerdo a sus posibilidades, servicios de búsqueda, asistencia y salvamento, de conformidad con las normas y métodos recomendados por la OACI y con los procedimientos que estimen más convenientes conforme a las circunstancias locales.

 

Art. 181.- Los Estados Signatarios coordinaran sus servicios de búsqueda, asistencia y salvamento con los servicios similares de los Estados vecinos. A tal efecto delimitarán las áreas de las cuales serán responsables, de acuerdo con las recomendaciones de las Conferencias de Transporte Aéreo de la OACI y establecerán en cada una de ellas un centro coordinador.

 

Art. 182.- El servicio de búsqueda, asistencia y salvamento de cada Estado Signatario será el encargado de solicitar ante el similar del Estado Signatario que corresponda, el socorro o la autorización para prestarlo conforme a lo establecido en los artículos 174 y 175 de este Código.

 

Art. 183.- los servicios de búsqueda, asistencia y salvamiento de los Estados Signatarios deberán, por intermedio de sus centros coordinadores, proceder dal señalamiento de los restos que resulten de un accidente de aviación ocurrido bajo sus respectivas jurisdicciones, a fin de evitar confusiones ulteriores. Organizaran, asimismo, un Registro en el que se indicara, en cuanto sea posible, el lugar preciso del accidente, los restos o los objetos resultantes del mismo y, en su caso, el señalamiento efectuado y el retiro o la destrucción de los elementos o de los objetos mencionados.

 

 

CAPITULO III

OBLIGATOREIDAD DEL SOCORRO

 

Art 184.- los Estados Signatarios adoptaran las medidas conducentes a fin de posibilitar, en las zonas bajo su jurisdicción, y responsabilidad, el socorro y la cooperación, a cuyo efecto establecerán:

1) La obligación de los comandantes y/o de los explotadores y/o de las personas que tengan la disponibilidad de las aeronaves, de prestar el socorro, en la medida de sus posibilidades.

2) La obligación de los particulares que tengan conocimiento de una aeronave que se encuentra perdida, en peligro o accidentada, de comunicar el hecho a la autoridad competente.

 

Art. 185.- La obligación de la búsqueda, la asistencia y el salvamento a qeu se refiere el artículo anterior nace a requerimiento de una autoridad competente, o de las personas a bordo de la aeronave afectada, o bien desde que se tiene conocimiento de la pérdida, del peligro o del accidente.

 

Art. 186.-  Cesa la obligación de prestar socorro:

1) Cuando el mismo fuere prestado por otro en mejores condiciones.

2) Cuando no hubiere posibilidad de prestar socorro útil.

3) Cuando signifique grave riesgo para las personas a bordo de la aeronave que debe prestarlo.

4) Cuando fuere expresa y justificadamente rechazado.

 

 

CAPITULO IV

DE LA INDEMNIZACION Y REMUNERACION

 

Art. 187.- Los explotadores y quienes tengan la disponibilidad de las aeronaves que, conforme a las disposiciones del Capítulo anterior, hayan cooperado en la búsqueda, la asistencia o el salvamento de una aeronave perdida, en peligro o accidentada, de sus tripulantes y/o de sus pasajeros, tendrán derecho a ser indemnizados por los gastos y los daños emergentes de la operación o que sean consecuencia directa de ella.

Esta indemnización estará a cargo, solidariamente, del propietario, del explotador y de quien tenga la disponibilidad de la aeronave socorrida y no podrá exceder en conjunto el valor que tenía la aeronave antes de producirse el hecho.

 

Art. 188.- La indemnización es debida aunque se trate de aeronaves del mismo explotador.

 

Art. 189.- Las personas que hayan salvado o contribuido a salvar bienes tendrán derecho a una remuneración que será pagada teniendo en cuenta los riesgos corridos, los gastos y los daños resultantes de la operación, las dificultades del salvamento y el valor de los bienes salvados. Dicha remuneración, que en ningún caso excederá el valor de los bienes salvados, estará a cargo de todos los beneficiados en proporción al valor de  los objetos, y el salvador podrá reclamar la indemnización de conformidad con lo previsto con el artículo 187.

 

Art. 190.- Cuando se haya salvado al mismo tiempo personas y bienes quienes han salvado personas tendrán derecho a una parte equitativa de la remuneración acordada a quienes han salvado bienes, sin perjuicio de la indemnización que les pudiera corresponder.

 

Art. 191.- Si el socorro fuere prestado sin obligación de hacerlo, quienes lo hubieren verificado sólo tendrán derecho a ser indemnizados si han salvado o han contribuído a salvar a alguna persona o han prestado ayuda útil a la aeronave o a las cosas transportadas.

 

Art. 192.- Las disposiciones del presente Título serán también de aplicación en los caso de búsqueda, asistencia y salvamento de aeronaves realizados por medios terrestres, marítimos o espaciales.

 

 

TITULO XII

DE LA INVESTIGACION DE ACCIDENTES DE AVIACION

 

Art. 193.- Se considera accidente de aviación a todo suceso relacionado con la utilización de una aeronave, que causa la muerte o lesiones a personas, destrucción total o parcial de la carga , daños a la propia aeronave, motive que ésta los produzca, o durante el cual la misma desaparezca o se torne totalmente inaccesible.

 

Art. 194.- El Estado Signatario en cuya jurisdicción ocurra el accidente de aviación tomará todas las medidas oportunas para proteger las pruebas y mantener la custodia eficaz de la aeronave, durante el período de tiempo que sea necesario para realizar la investigación.

Concluída la investigación, que se llevará a cabo en la forma que prescriba la reglamentación respectiva, el Estado Signatario determinará la causa probable del accidente y se harán las recomendaciones pertinentes. En su caso, impondrá las sanciones administrativas que correspondan y cuando proceda, pondrá los hechos en conocimiento de la autoridad judicial competente.

 

Art. 195.- El Estado de matrícula tendrá derecho a nombrar un representante acreditado y sus asesores para que participen en la investigación.

 

Art. 196.- Todo Estado Signatario, cuando lo solicite el Estado que realiza la investigación de un accidente de aviación, donde quiera que éste se hubiere producido, facilitará a dicho Estado la información pertinente que posea.

 

Art. 197.- En todo lo referente a la investigación de accidentes de aviación, los Estados Signatarios aplicarán las normas y procedimientos establecidos por la OACI.

 

 

TITULO XIII

DE LOS SEGUROS

 

 

Art. 198.- El explotador de una aeronave matriculada en un Estado Signatario está obligado a contratar un seguro que cubra sus responsabilidades en los términos y límites prescriptos en el Título X de este Código, para circular en el espacio aéreo de los demás Estados contratantes.

 

Art. 199.- El “fletador a tiempo” está asimismo obligado a contratar un seguro que cubra sus responsabilidades con respecto a los pasajeros, a las mercaderías y a la carga postal transportados, emergentes de su gestión comercial en los términos y por los límites prescriptos en el Título X, Capítulo I de este Código.

 

Art. 200.- En los casos en que los Estados Signatarios no tengan a su cargo directo la Organización del Tránsito Aéreo (OTA), las personas responsables de la realización de esta actividad están obligadas a contratar un seguro que cubra sus responsabilidades en los términos y por los límites establecidos en este Código.

 

Art. 201.- El explotador está también obligado a asegurar su responsabilidad en relación a los accidentes que sufra su personal habitual u ocasionalmente en función a bordo, durante el cumplimiento de sus servicios. Los límites y los demás requisitos legales de este último contrato de seguro se regirán por las leyes internas de los Estados Signatarios.

 

Art. 202.- El seguro será considerado como satisfactorio si ha sido contratado con un asegurador autorizado a tal efecto conforme a las leyes del Estado de matrícula de la aeronave.

 

Art. 203.- En lugar del seguro, cualquiera de las siguientes garantías podrá ser considerada suficiente y satisfactoria:

1) El depósito en efectivo en este Código, constituido en una caja pública o en un banco autorizado en el Estado de matrícula de la aeronave.

2) La fianza otorgada por un banco autorizado en el Estado de la matrícula de la aeronave.

3) La garantía otorgada por el Estado de la matrícula de la aeronave.

 

TITULO XIV

DE LA PRESCRIPCION

 

 

Art. 204.- Prescriben a los seis meses:

1) Las acciones para reclamar los créditos privilegiados que acuerda el artículo 45. El término corre desde el momento en qeu los mismos resultan exigibles.

2) Las acciones de repetición entre los explotadores por las sumas pagadas por motivos de daños provenientes de abordajes. El término corre desde la fecha de pago.

 

Art. 205.- Salvo las acciones a que se refiere el artículo anterior, todas las demás surgidas conforme a las disposiciones de este Código prescribirán a los dos años, contados a partir del momento en que nació el derecho correspondiente.

 

Art. 206.- La prescripción no será modificada por ninguna convención de las partes.

 

Art. 207.- La acción penal por los delitos previstos en este codigo prescribirá transcurrido el máximo de duración de la pena señalada para los mismos en el Título XV, no pudiendo en ningun caso ser inferior a los 2 años. Las penas de prision prescriben en un tiempo igual al de la condena.

 

 

TITULO XV

DE LOS DELITOS Y DE LAS PENAS

 

 

CAPITULO I

DISPOSICIONES GENERALES

 

Art. 208.- A los efectos del presente Código se considerarán delitos aeronáuticos  aquellos tipificados en el presente Título.

 

Art. 209.- Las penas que en este Código se establecen son las de prisión e inhabilitación.

 

Art. 210.- La pena de prisión se cumplirá de acuerdo con lo establecido por las respectivas leyes nacionales.

 

Art. 211.- Toda condena de prisión por más de un año, irá acompañada por inhabilitación por igual tiempo al de la condena, a partir del cumplimiento de ésta, en el caso que el culpable desempeñe funciones aeronáuticas. En caso de reincidencia la pena de inhabilitación será por doble tiempo que el de la condena, pudiendo llegar hasta la de inhabilitación definitiva.

 

Art. 212.- La pena de inhabilitación producirá la privación del desempeño o ejercicio del empleo, del cargo, de la profesión o de la actividad sobre que recayere, en cualquiera de los Estados Signatarios.

 

Art. 213.- En todo aquello no previsto expresamente por el presente Código serán aplicables las respectivas leyes nacionales.

 

 

CAPITULO II

DE LOS DELITOS

 

Art. 214.- Será reprimido con prisión de dos a cuatro años el que, por medio de fuerza en las cosas o violencia física en las personas:

1) Se apodere de una aeronave en vuelo.

2) Cambie, haga cambiar u obligue a cambiar la aerovía a una aeronave en vuelo.

Si el culpable fuere miembro de la tripulación, la pena será de cinco a diez años de prisión, e inhabilitación por doble tiempo que el de la condena.

 

Art. 215.- Será reprimido con prisión de tres a ocho años el que desviare una aeronave en vuelo de la ruta aérea prefijada, con intención de dar a la aeronave un destino diferente al previsto.

 

Art. 216.- Será reprimido con prisión de uno a tres años el que condujere o hiciere conducir clandestina o maliciosamente una aeronave sobre zonas prohibidas o limitadas a la circulación aérea.

 

Art. 217.- Será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que, conduciendo o haciendo conducir una aeronave, atravesare clandestinamente o maliciosamente la frontera por ligares distintos de los establecidos por la autoridad competente para entrar o salir del país.

 

Art. 218.- Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que condujere o hiciere conducir una aeronave sin las marcas de nacionalidad o matrícula o marcas falsas.

 

Art. 219.- Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que condujere o hiciere conducir una aeronave sin el certificado de aeronavegabilidad. La misma pena sufrirá el que condujere o hiciere conducir a otro una aeronave sin ser el titular de la correspondiente certificación de idoneidad.

 

Art. 220.- Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el funcionario a cargo del control de tránsito aéreo que permitiera la realización del mismo en cualquiera de las condiciones descriptas en los artículos 218 y 219.

 

Art. 221.- Será reprimido con prisión de seis meses a dos años el funcionario que, por no comprobar debidamente las condiciones del personal de a bordo, expidiere o contribuyere a que se expida la certificación de idoneidad sin que realmente concurran las condiciones necesarias en las que las solicita. Igual pena tendrá el funcionario que expidiere o contribuyere a que se expida el certificado de aeronavegabilidad de una aeronave en las circunstancias antedichas. La pena será de uno a cuatro años cuando el delito se cometa intencionalmente.

 

Art. 222.- Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que, en una aeronave que conduzca pasajeros, transportare, hiciere transportar o autorizare a transportar explosivos, inflamables, armas, municiones de guerra o elementos radioactivos peligros, sin cumplir con las normas de OACI sobre el particular.

 

Art. 223.- Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que, a sabiendas realice cualquier acto tendiente a poner en peligro la seguridad de un aeródromo o entorpecer la circulación aérea.

 

Art. 224.- Será reprimido con prisión de seis meses a cuatro años el que, a sabiendas:

1) Pusiere en peligro la seguridad de una aeronave por la supresión de señales o por medio de señales falsas.

2) Emitiere o hiciere emitir comunicaciones aeronáuticas indebidas u omitiera las debidas.

3) Interfiriere las comunicaciones aeronáuticas.

 

Art. 225.- Será reprimido con prisión de tres meses a dos años el explotador de un aeronave, su comandante y los tripulantes, en general que no dieran cumplimiento a la obligación que establece este Código de prestar socorro a las aeronaves, sus tripulantes y sus pasajeros que se encuentren perdidos, en peligro o accidentados.

 

Art. 226.- Será reprimido con prisión de dos meses a un año el que, desde una aeronave en vuelo, arrojare objetos susceptibles de causar daños a las personas o a los bienes en la superficie, fuera de las circunstancias previstas en el artículo 145.

 

Art. 227.- Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que de cualquier modo atentare contra una aeronave en vuelo.

 

Art. 228.- Si como consecuencia de cualquiera de los hechos previstos en el presente Capítulo resultare lesión grave o muerte de una o más personas, la pena será agravada en un tercio del doble de las establecidas. La pena de inhabilitación en este caso será definitiva.

 

 

TITULO XVI

DE LAS NORMAS DE POLICIA

 

Art. 229.- Cada Estado puede exigir que toda aeronave que penetre en una zona donde la circulación aérea sea haya prohibido o limitado, aterrice tan pronto como le sea posible en algún aeródromo designado al efecto en su territorio, de conformidad a las normas que dicte y que serán comunicadas a los demás Estados Signatarios.

 

Art. 230.- La autoridad aeronáutica de cada Estado Signataria está facultada para practicar las verificaciones relativas al pasaje, a las aeronaves, a su tripulación y a las cosas transportadas, antes de la partida, durante le vuelo, en el aterrizaje o durante el estacionamiento de los aeródromos, así como a tomar las medidas adecuadas para la seguridad del vuelo o de los terceros en la superficie.

 

Art. 231.- Las autoridades competentes de cada Estado Signatario se incautarán de los objetos que menciona el artículo 222 que se encuentren a bordo de las aeronaves sin la autorización especial exigida.

 

Art. 232.- La autoridad competente de cada Estado Signatario sólo podrá detener a los miembros de la tripulación de una aeronave en vuelo internacional entre los estados parte cuando le corresponda el conocimiento y la decisión de la respectiva causa o cuando así lo solicite el Estado Signatario a cuya jurisdicción corresponda el juzgamiento. En tales casos deberá facilitar su reemplazo inmediato evitando en lo posible la interrupción del viaje.

 

 

 

TITULO XVII

DISPOSICION COMPLEMENTARIA

 

Art. 233.- Este Código será actualizado por los Estados Signatarios cada seis años, de conformidad con el sistema y las formalidades establecidas en la Convención que dispone su aprobación.